Ver caer los despojos del lo visto infinito,
sentir romperse lo que siempre se protegió;
sentir que tu senda destruye el seno del sustento de tu tranquilidad y amor,
eso vi, cuando pisadas pasadas me encontraron por futuro.
Quise huir, dejarlas flotar, fluir en el seno,
hoy roto por mi senda, pero ¿qué puedo hacer?,
si la mentira jamás fue mi amiga, si mi camino se marca así en sino...
Jamás seré preso de mi destino, pero,
jamás seré un preso del temor.
La muerte esquiva, malditamente esquiva,
no se apiada de mis pasos y me deja sembrándola en almas hermosas,
almas que dejan al nacimiento como un mero momento,
ojos que el paraíso dejo huir para mostrar que la belleza existe,
que la fuerza es hembra, sobre todo hembra,
que si bien dejamos de ser libres al tomar sociedad,
con el solo hecho de ver con su vista está hecha la libertad.
Como sembrando muerte me veo, como buscando vida me muevo y
como el que soy me dirijo al sino mismo y bendito.
Sea la fuerza vigente, aquella que me bendijo por compañía,
la que levante aquel seno y lo lleve al cielo,
en donde brilla su lugar...
Un hijo de la tierra...
1 comentario:
Hoy me reconocí diciéndole a una buena mujer, lo que alguna vez me dijiste acerca de muchas cosas de la vida. Me reconocí en tu mensaje, porque alguna vez también me ayudó, pensé: Tengo tu mensaje encarnado en la piel, es dura tu inmaterialidad, pero te encarnas en un hilo de palabras, me sentí agradecida.
He tenido un día del carajo, pero esa fue la mejor parte del día.
Que tu vida marche bien.
:/
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