Son letritas nuevas las que escapan de la acera
y caminan raudas hacia mi caminar.
ví un par de gorriones sacudiendose el cuellito
y junto a la salida una lombrís comer vi.
vi un arbolito que hablaba con el sol,
sobre si su sombra debia regalar.
Y fue fuerte su dilema al verme desde fuera
robando su sombrita y fizgoneando su decir.
las letritas mismas me invitaron a moverme
el paseo dado me exigía persistir
me moví muy raudo el sol me perseguía
y bajo una paloma fui y me recubrí.
la paloma, vieja, me reclamo con fuerza
-flojo, flojonaso debes persistir-
y de raudo vuelo improvisado
me dejo tirado al sol su devenir
me alze altanero y cansado seguí el paso
y el nido de un cansado golondrino vi,
de muy lejos pasos vino a seguir su senda
y mi risa lenta le hizo sonreír.
hablome de´se mar, que tras cerros se alza
como cordillera de líquido festín
de sus largos vuelos, su vida y compañera
de cómo la vida le hacía muy feliz.
finalmente dije -es mi amiga una golondrina,
que de altas alas volando yo la ví-
contele que el cielo me dibujo un camino.
y que por el sigo bajo el sol del devenir.
Díjome amigo, ¡no sea necio!;
el sol no es mal hermano, mal hermano es mentir
es escapar del fuego y dar no cara'la vida,
sino refugiarse y descansar sin bien luchar.
yo me dije, cielo ¿qué estrella me estremece?
que esta've fornida me lleva a pensar,
entre pasos lentos me acerque frente la vida y
habrí mis alas y observe como lucí.
Bello personaje vieron mis cafesosojos,
bello caballero que sabe bien donde'ir
donde sea el sendero de la vida y lo llamare
donde el silencio quieto, le lleve a resarcir
y yo me despido de manera muy atenta,
pues ese muchacho regresa a caminar
y por alto cielo dibuja buena vida.
Y por ese cielo te recuerdo a ti...
No hay comentarios:
Publicar un comentario