…Me envió al medio camino del atardecer tras los pasos apresurados de ella, sonríe cerca de mi paso y al encontrarla sus manos se deslizan por mi pecho, y dibuja un delicado beso en mi mejilla, mientras en mi mente nacen palabras que no controlo:
Son sin duda las miradas más dulces la que tengo por regalo de sus ojos,
Tal vez no se dé cuenta de su trascendencia pero fue ella la que me abrió la vida
Fue, junto al cielo que me dejo una plumita en el pecho, luego me miro y en un guiño
Me dejo cautivo de sus moditos raros y sus notas suavecitas al decir -mi precioso, mi pecosito-.
En fin me guardo esto para que no se entere, pues de ser así, un rio de soles pueden aguardarla a
La puerta de su casa y llenarla de luz, tanto que no la vea más. Y por mi parte de tristeza se me
Endurezcan el torso y mis manos, hacia el cielo se endurezcan y bañado de bellas hojitas verdes
No me quede más que llorar un poco de sabia cada primavera, al sentirla su más cercana luz.
En fin, no las logro pronunciar por que las ansias me ganan y un beso se me arranca dejando en el momento pasado esas bellas palabras, y juntos caminamos…
Bella Thiosa de mi alma.
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